Cuántas veces me dije estas cosas al inicio de mi relación. Cuando aún no se tiene muy claro hasta dónde podemos llegar. Cuando el ser sumisa provocaba más preguntas que objetivos. Pasa el tiempo, llega la experiencia, pruebas cosas nuevas, rompes algunos tabúes y terminas no solo aceptando ese hecho, sino disfrutándolo. Así es como debe ser: una sumisa no puede correrse cuando a ella le venga en gana. El orgasmo es un premio que se nos concede. Así lo creo. Así debe ser. Pero siempre hay experiencias que te llevan a poner en duda todo lo que tenías tan claro.
El domingo fue el día que mi Amo decidió para ponerme a prueba. No me dijo qué ocurriría, solo que tendríamos a nuestro amigo Amo Sv., a su esclava libélula{Sv} y a otro señor de visita más tarde. Sobre las 9 de la mañana me puso las esposas y ató mis brazos al cielo, obligándome a permanecer de pie, con los brazos hacia arriba y las piernas abiertas. Ató mis ojos con un pañuelo negro y me dejó sola desde entonces. No ocurrió nada más. Allí permanecí: atada, ciega, inmóvil, caliente. La sensación, el no saber en qué momento ocurriría algo, la espera,... todo me provocaba escalofríos de placer. Mi Amo volvió a las dos horas, me insultó por lo increíblemente mojada que estaba y me explicó lo que quería de mí: los invitados llegarían en poco tiempo. Tendrían derecho a tocarme, pero no a follarme (así ha sido siempre). Mi Señor no quería que me corriera; quería que les demostrase a los invitados mi capacidad para aguantar el placer.
Me puse nerviosa. No era el mejor momento para demostrar eso, pues estaba tan mojada que apenas aguantaría cinco o diez minutos. Se lo hice saber a mi Dueño, que me seguró que habría castigo si tenía un orgasmo sin permiso.
Poco más tarde llegó la visita. Reconocí la voz de Amo Sv. y la de su esclava, pero no la del otro Amo (aunque ahora ya sí sé de quién se trata). Oí la orden de Amo Sv. para su esclava, cómo ella debía acercarse a mí para besarme. A estas alturas ya no resulta chocante comerme los morros con libélula{Sv}. Creo que después ella hubo de ponerse de rodillas a mi lado y esperar nuevas órdenes. Hablaron un rato de mí: palabras agradables, algunos insultos picantes, felicitaciones a mi Señor -lo cual me enorgulleció muchísimo-. Oí las reglas del juego, salidas de los labios de mi Señor. Podían tocarme el clítoris y todo lo demás -incluso besarme-, pero no introducir dedos ni masturbarme sin el permiso de mi Amo. Todos aceptaron la idea, aunque me imaginé que las reglas estaban pactadas de antemano y solo las dijeron para que yo las oyera.
Mi Amo dijo marchar a la cocina a por unas copas y algo de picar, momento que se aprovechó para usarme como juguete. Los dos Amos me toquetearon el cuerpo, mientras que la orden de Amo Sv. para libélula{Sv} fue lamerme los pies en profundidad. De vez en cuando dejaban de toquetearme (para usar a libélula{Sv}). Mi Amo me susurró al oído frases inquietantes para ponerme aún más difícil mi obligación de no abandonarme al placer. Usó crema sobre mi cuerpo. Entonces fue cuando cuatro pares de manos impregnadas en crema jugaron con mi cuerpo, masajeando cada milímetro de mi piel, proyectando descargas eléctricas en mi interior, en mi centro de placer. No me masturbaban. Mi coño lo dejaban casi intacto. Pasó muchísimo tiempo, quizás un par de horas seguidas de manoseo contínuo. Y en ningún momento tenían intención de masturbarme.
Yo estaba desesepada. Una sensación próxima al orgasmo pero en la que falta el elemento fundamental para arrancártelo. Era axfisiante, y aunque algunas veces he sufrido una prueba similar, nunca durante tanto tiempo sin descanso, y con tantas manos sobre mi cuerpo. Mi Amo me dio la orden varias veces de que dejara de gemir, pero es que lo hacía sin ser consciente. Varias veces, también, me negaron el permiso para hablar. Los oía reir, comentar cosas. Sabía que estaba manchando el suelo con mis líquidos, eso no tenían que asegurármelo. Reían cuando le daban la orden a libélula{Sv} para que me besara, porque era incapaz de seguir la lengua de ella. Llegó un momento en que casi no oía nada. Desesperante. Una necesidad completa y absoluta de orgasmo.Se me negó el permiso para hablar, pero hablé de todos modos. Se me escaparon dos palabras, saltándome por completo el protocolo: "Amo fóllame". Eso enfadó a mi Señor, pero en mi estado no le di importancia a Sus palabras en mi oído. Según parece, repetí una y otra vez esas dos palabras. Así que mi Señor puso fin al juego. Todos se apartaron y solo quedó Él junto a mí. Me daba fuertes golpes con Su mano directamente hacia mi coño. Aunque exitada hasta el abismo, me dolió cada golpe como si fuese el único. Me dijo mi Señor que él no me follaría, pero que si quería romper las obligaciones que se me habían impuesto había otros dos Amos en casa. Sabía lo que eso implicaba. Incluso mi cerebro extasiado lo supo desde el principio. No dije nada, pero entonces todas las manos volvieron a mi cuerpo, incluso sentí una lengua posarse en mi coño levemente. Al poco pedí ser follada. No era yo quien hablaba. Era mi necesidad de orgasmo. Una necesidad que me ha convertido en una mala sumisa. Que me ha hecho ser consciente de que otra vez, pongo a mi placer por encima de mi Dueño.
Amo Sv. me colocó en el suelo, se puso sobre mí y me folló. En su momento me pareció fundamental vivir eso. Ahora me siento un poco más puta que antes. Llevo dos semanas pidiendo perdón por lo que hice, dos semanas de duro castigo por ello. Y sin embargo mi Señor no parece darle la importancia que yo le doy a ese hecho. Para Él es una reacción normal del cuerpo humano, del deseo, del momento previo al orgasmo. Para mí un fallo en toda regla. Y eso hizo que fuese yo misma la que solicitara un castigo más allá de una simple reprimenda. Porque no quiero regalarle el orgasmo más intenso que he sentido en mi vida a una persona que no sea mi Amo, y porque ni siquiera fue decisión de mi Amo el que se lo regalase a otra persona.
Ya puedo decir que he roto un nuevo tabú: he follado con otro Amo delante de otras personas (entre ellas mi Señor). No entraba en mis planes llegar a eso. Aunque sé que no es ningún trauma, solo una experiencia más. Lo que me duele es fallar en lo básico, pues todo aquello lo hice pensando exclusivamente en mí y no en mi Señor. Desde el domingo 18 pongo todo lo que está en mi mano para compensar ese fallo. Espero tener la fuerza para pasar este castigo.
La zorra esclava de Hielo.

Muy interesante este post... Creo que uno de los mejores... Gracias por compartirlo...
ResponderSuprimirLos castigos a veces son necesarios, ayudan a ... encarrilar la situación.
ResponderSuprimirhola wapisima!! perdon x tardar tanto en pasar x aqui. saludos a ti y a Amo Hielo. aun tengo enla cabeza la sesion d aquel dia, creo q fue especial disfrutar d tu cuerpo y q estas llegando a un nivel muy bonito. felicidadesssss!!! y por cier, cmo no hablamos dsd ntonces aprovexo y t pregunto cual fue ese castigo q t has autoimpuesto. un beso de libélula{Sv} y de Amo Sv.
ResponderSuprimirHola lei lo q escribiste y me encanto, hace rato vengo siguiendo tu blog. Por tus relato estas cada vez mas perra, que bueno!!! felicitaciones!
ResponderSuprimirSaludos a todos y muchas gracias por vuestros comentarios.
ResponderSuprimir> Damian Lamo, nunca pensé lo que una entrada de blog debe poseer para convertirse en una de las mejores. Imagino que te refieres a la situación vivida. Para mí fue novedosa e intensa como pocas.
> jordim, tienes toda la razón. Los castigos son necesarios, ayudan... con ellos aprendo a evitar mis errores.
> libélula{Sv}, ahora ya va tarde mi respuesta, ¿no? Bueno, ya sabes cuál ha sido ese castigo, jeje. Me dio mucha alegría que me llamaras ayer. Muchas gracias a tu Señor por permitírtelo. Besos a ambos.
> Anónimo, gracias por decidir seguir mi blog. Me agrada tu comentario. Cada vez más perra, hasta el infinito, hasta el límite.
Hola Lau, por aquí saludando. Ojala pronto un nuevo post. Éste en el cual comento, excelente y muy íntimo, personal. :) Un saludo, un abrazo. Trekker.
ResponderSuprimirMis mayores saludos, Trekker. Como verás, he agregado nuevo post. El por qué de tanto tiempo de desaparición lo encontrarás allá.
SuprimirPerdón por estar desaparecida. Un saludo y gracias por estar aquí
Hola laurita, en estos dias ke son de estar con la familia y tal (ke ya se ke tu no son unas fechas en las cuales creas mucho) pero aun asi espero y te deseos ke pases unas felices fiestas.
ResponderSuprimirSaludos y cuidate, Drako_sd.
Hola, Marcus... ya sabes qué fue de mi vida en esas fechas, horribles fechas.
SuprimirMuchas gracias por tu paciencia y por todo el tiempo que me dedicas. Estamos en contacto! Besos.
hola wapiiissimaa!!! pasaba x aki esperando encontrar esas jugosas novedades pro veo q otro dia sera, jejejej.No te preocupes q se q estas ocupadisima. solo pasaba a saludarte ati y a tu blog, q hacia muxo ya! besazos enormes de libélula{Sv} y de Amo Sv.
ResponderSuprimirOs hechabamos de menos. muaaaaak!!
Guapa!!! Eres la mejor y lo sabes!!
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